Ayer todo fue bien. Sofía está en casa y en el cajón de mi mesilla de noche tengo un bote con el aparato que le quitaron. Souvenir, espero, de los peores momentos de mi vida.
Por la noche mi equipo me arregló el día en otra segunda parte memorable. Repetí gritos y mi socia me abroncó.
Si se despierta la niña yo no la voy a dormir.
Cariño...nos hemos salvado.
Vale, vale...se ha dado media vuelta y se ha dormido.
Un poco de complicidad....por Dios!!!
Esta mañana, con el regusto de la victoria en la boca, me he duchado y me he ido a currar. Los rojos han sido mi primer café. Se agradece porque pasa poco. Hoy, en la barra del bar no se habla de otra cosa y la gente se gasta los euros con más alegría. Gracias Rojos.
Saludos.
ResponderEliminarMe alegro muchísimo del final de carrera de tu hija; que todo quede a partir de hoy en un recuerdo cada vez más lejano.
Un placer haberte leído.
Aúpa Navarra!!!
(Me ha encantado la ayuda que tu comunidad le ofrece a los afectados en Lorca, un euro por navarro... Navarra siempre solidaria... viví ocho años en tu ciudad, y me encantó.)
Me alegro de que todo haya salido tan bien.
ResponderEliminarEso de los rojos suena fatal...
He llegado a tu rincón por casualidad y me ha cautivado la historia de tu pequeña Sofia. Deseo que la vida le tenga reservada a ella y a vosotros, un montón de cosas buenas.
ResponderEliminarUn saludo