Ayer hubo subidón. Mi equipo de fútbol, osasuna, perdía en partido vital y en media hora hizo tres goles.
No me dan muchas alegrías los rojos pero ayer mi hija me miraba sorprendida ante los alaridos de su padre. El fútbol es de las pocas cosas que me gustan hasta el límite de poder hacer el ridículo. Soy un tío mas bien racional pero un gol activa mi pequeño hemisferio emocional. Llegué a hacer el arquero de rodillas. Ver para creer.
Acabo de llegar de Zaragoza de buscar a mi suegra. 370 km por una suegra. Una medallita de mi mujer es lo mínimo pero me conformaré con que me deje escribir un rato.
Esta mañana he reconocido internamente mi estupidez. Tengo una caja fuerte en mi restaurante para cambios y algo de dinero. Se ha atascado y el técnico me ha preguntado por la llave de seguridad. Mi repuesta ha sido "está dentro" momento en el cual me he insultado de gravedad.
Hoy ha empezado mi verano. He empezado a ver esas pelusillas propias de esta época en Pamplona que según creo son de los castaños. Para mí ese era el pistoletazo del verano. Que largos eran!!!
Desde Zaragoza te saludo. Iban muy chulitos los maños, dando por sentado todo. Parece que el entrenador Aguirre os debía ya conocer, despues de los cuatro años que pasó en Pamplona; pero parece que se fio demasiado.
ResponderEliminarBueno, a ver si el año próximo siguen estos dos equipos en primera...