En casa mirando por la ventana. 60 días encerrado y todo en el horizonte son nubarrones negros. He aprendido que en estas situaciones, la gente tiende a ver las cosas igual que yo y precisamente en ese momento, es cuando hay que tomar distancia y oler el miedo. El miedo es un gran generador de oportunidades. La inercia hace que la gente compre con la recuperación y venda con el miedo. En ir a la contra está el beneficio.
Tiempo de oler el miedo.