Es lunes, 11:30 am, cuarto de hora para unas letras blogeras. Hace calor. Este fin de semana ha sido el último de la primavera y la actividad del curso se ralentiza. Son muchas las empresas que cierran ejercicio a 30 de junio y es razonable. La ruptura, la hora de los balances, el empezar de cero tiene más que ver con la llegada del verano que con el comienzo del año lunar. Los veranos como paréntesis hispanos son improductivos. Cualquier escusa es buena para no dar un palo al agua y por unas cosas y por otras llegamos a septiembre sin vender una escoba.
Se acercan tiempos de cambio. Nada va a ser como antes y creo que los veranos tampoco. Horarios, salarios, vacaciones, extras, agarremonos que vienen curvas.
Buena semana
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